>>Parte IX
Al llegar Conciencia a su hogar, sentía
como nunca la necesidad de estar en
contacto con la naturaleza, el no sentía buenos augurios en su futuro.
Días después, Conciencia se hallaba en su
casa meditando como de costumbre. Golpean la puerta, mira extrañado, no estaba
acostumbrado a ese tipo de llamados. De inmediato siente la presencia de una
persona del otro lado, se dirige hacia la puerta y al abrir se sorprende al ver
al Rey, sin sus escoltas:
-
Buenos Días Conciencia, disculpa esta interrupción. Deseaba verte.
-No interrumpe señor, pase usted.
El Rey miraba el lugar. Conciencia lo
seguía.
-Es hermosa tu casa, está llena de valores
-Señor. sólo usé los metales que con bondad me da la tierra , gracias a
ellos descubrí mi placer por el
arte.
Señor, ¿aceptaría un vino que hice hace
muchos años? Es delicioso
Y le sirvió la bebida en una vasija de
plata también hecha por él. El Rey paladea un sorbo y se sienta en un hermoso
sillón, también de manufactura casera.
-¡Es maravilloso este vino! Es la primera vez en mi vida que lo pruebo.
Sabía que existieron, pero la generación anterior a la mía "se lo bebió
todo"- Ambos sonrieron. El anciano continúa
-He pensado mucho en tus
palabras y debo darte la razón. Tu vida
es la razón de haber comprendido
la verdadera existencia del hombre; pero tú sabes Conciencia, a mí ya no
me queda mucho tiempo. He venido a pedirte que seas tú quien guíe a mi pueblo.
Tú tienes la fuerza y la sabiduría que yo no tengo.
-Señor, ¿Expuso usted su sentir ante los miembros del consejo?.
-Si Conciencia. Ya tengo sentencia de muerte.
Ambos quedan en silencio, mirándose a los
ojos. El anciano baja su cabeza y dice:
-Mis colaboradores no
son tan ambiciosos como Davit. El desea mi trono hace mucho tiempo y su alma es
de un guerrero ambicioso. En el planeta donde vivíamos quedó parte de mi
pueblo, ya que habíamos entrado en guerra. Yo ya estoy viejo y cansado, las
cosas no son como parecen, yo soy el Rey porque me, pusieron allí. Sólo se
sirven de mi presencia y lucran con mi imagen pública. Nada decido. Ellos
sienten que los he decepcionado, porque en lugar de continuar con la guerra
decidí regresar com mi gente a la Tierra.
Conciencia medita en voz alta:
-Mmm... Eso quiere decir que pronto pueden venir los demás a conquistar
el planeta tierra.
-Así es, con el agravante de que ellos allá no tienen la posibilidades
de vida que existe acá.
Conciencia se pone de pie
dirigiéndose hacia el ventanal enorme y, mirando al cielo dice:
-
Padre. La historia se repite.
Y, con lágrimas en los ojos, gira mirando
al anciano que se encontraba muy acongojado.
-Señor, siéntase en paz, ya veremos qué hacer. Mi Padre y mi amiga
Sabiduría, cuando estoy en problemas, me dan luz para ver que camino
seguir.
-¿Le temes a la crueldad del hombre Conciencia?.
-No señor. Mi vida
y mi desencarnación, serán dignas del hijo de Dios.
-
Yo también quisiera ser hijo de tu Padre, pero siento que para mí ya es
tarde...
-Tu no eres viejo ni es tarde. La muerte no existe para los hijos de
Dios y si quiere ser su hijo trabaja para lograrlo, comprendiendo que el hijo
de Dios es perfecto y sabio.
Al día siguiente, luego de meditar junto
con Sabiduría en la decisión que él iba a tomar ante la guerra que se
avecinaba, llegan emisarios del Rey a buscarlo para llevarlo frente al Consejo.
Al llegar el Rey estaban todos en los mismos lugares que los
dejó cuatro días atrás. Conciencia los observaba y pensó, dirigiéndose a
Sabiduría: "Mira amiga si lograran tener tanto orden en sus almas como en
la apariencia, no habría de qué preocuparse" Sabiduría le advierte:"Detente
Conciencia, no subestimes cuán equivocada o no es su verdad.
Le invitan a tomar asiento.Toma la palabra
una anciana y le dice:
-La última vez que
estuvo ante este consejo usted se levantó y se fué a atender a sus
animales demostrando interés y amor por
ellos. Valorando más al animal que al hombre.
-Señora, el animal actúa por instinto, es inocente. En cambio el hombre
tiene raciocinio e inteligencia, por lo
tanto le queda mal parecerse a ellos, por esta razón, a un animal lo respeto;
en cambio, un hombre que actúa como ellos a sabiendas y con malicia no tiene
justificación.
Toma la palabra el Rey:
-Hemos debatido con el consejo de guerra
los pro y contra de estos sucesos con respecto a tí y y hemos llegado a la
conclusión que tú tienes que estar frente a esta batalla, ya que es un enemigo
muy poderoso. Cuentan con armas sofisticadas de alto rendimiento que nosotros
no tenemos y no nos dan los tiempos para preparar armamento de ese nivel. Hemos
decidido, dado que tú tienes contacto con tu Dios, podrás guiar nuestro
ejército a la gloria como lo hicieron nuestros antepasados que lograron conquistas
guiados por Dios.
Conciencia siente un nudo en su garganta,
un deseo de abrir sus brazos y volar lo más lejos posible de ese lugar y siente
la voz de Sabiduría.
"Conciencia tú eres el dominio de tus
sentimientos. Abre aún más tu comprensión y amor"
Recorre con su miorada a cada uno de los
miembros del consejo y la detiene ante el Rey.
-Señor, lamento que no haya comprendido. Mi sentimiento es ayudar, pero no puedo acceder a su pedido. No es mi
Dios el de la guerra, ése es el dios de esta tierra que siempre llevó al hombre
al precipicio del caos, a teñir los mares y ríos de sangre de inocentes.
Aquellos que impulsados con mensajes mentirosos de fronteras y banderas,
instigaron a morir por sus patrias y en guerras religiosas en nombre de Dios.
Este no es mi Dios, porque el mío me dice: "Nunca levantes un arma o
cualquier forma destructiva hacia tus semejantes". También sé que en este
mundo no se hace su voluntad ni es su reino. No puedo dirigir su ejército de
muerte, no soy yo ni es mi Dios los que entran en la destrucción del
hombre.
El Rey se queda mirando a Conciencia
como si en su respuesta lo ejecutaba y le dice:
- Conciencia, Dios
guió batallas, abrió los mares. . . -Y lo interrumpe Conciencia para decirle:
- Señor por favor no me obligue a decir m{as sobre ese Dios en el que
usted cree, use su corazón y crea en lo
que le hace bien pero le ruego no pida más de mí porque sé que he sido claro,
es usted quien le pone sombras a mis palabras.
Toma la palabra Davit, se pone de pie
y le dice al Rey:
-Su Majestad, ya escuché bastante y estoy seguro que usted ya se
encuentra muy cansado, de otro modo nunca hubiera escuchado a este hombre, el cual
ignora que vivimos en el siglo XXIII donde los Dioses y Santos ya no existen,
el hombre es Dios, donde ya no es necesario el
apareamiento, cuando nosotros hemos logrado clonar la vida y contamos
con una tecnología avanzada. Ya podemos ocupar el planeta que se nos antoje
porque somos poderosos. Es cierto que alguna de nuestras actitudes nos iguala
con los animales. También es claro que entre el animal y el hombre la
diferencia es que nos sirven de alimento y no nos interesa mas porque la razón
de la vida es vivir a fondo, definitivamente nos llegará la muerte -Y continúa
opinando Davit -Preparémonos para la guerra
que se avecina, solicito al resto
del consejo piensen que ya es hora que el Rey deje paso a los nuevos
pensamientos.
Dice Conciencia:
-Davit, de tu discurso solo voy a tomar lo último que has dicho y me
retiro a mi hogar.
Davit pregunta:
-
¿Por qué se queda con lo último que dije?
-Hay que dejar paso a los nuevos pensamientos, Señor Davit. Le
sorprendería saber que miles de políticos dijeron lo mismo que usted siglos
tras siglos y siguen gobernando los ciegos.
Se despide Conciencia de todos y se retira
con firmeza pero con gran pena en su interior.
Al llegar a su hogar abraza a sus animales
y se queda en ese bello lugar tendido mirando al cielo.
.Sabiduría.Ven amiga
-Estoy contigo Conciencia descansa y ya te sentirás mejor.
-Amiga ¿Acaso mi raza está
perdida?
-¿Por qué dices eso Conciencia?, lo que para ti es perdición para otros
es vida y felicidad, comprende hijo, el hombre es lo que desea ser y tú no
debes sufrir por el que elige como vivir es su libre albedrío.
-No Sabiduría. Quedan los inocentes viviendo el deseo otros. No es mi
deseo la guerra y tengo que vivirla.
-Conciencia en este punto de tu vida, tú
sabes que puedes cumplir con tus deseos
Se hizo un silencio, Conciencia se queda
dormido.
Continúa... (última parte)
esoterismo, universo, poder, gloria, siri vaquets, infinito

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