domingo, 11 de abril de 2010

¿Cómo es Dios?, Comienzos de la raza en la Tierra y Deformidad (Parte 2) y El miedo

Hola a todos los lectores, muy agradecida por sus respuestas. Hoy hablaré del MIEDO.
Pero antes quiero aclarar algunos puntos como fue el comienzo de esta vida humana en el Planeta Tierra para que se entienda mejor el concepto. Por un lado existe el Padre del Universo 1 y por otro el Dios de esta creación.
El Padre 1 crea el Universo, incluso el Planeta Tierra con toda su belleza natural tiene sus hijos que son hemafroditas, seres de luz que no sufren muerte, vejez, ni deteriodos de ninguna índole. El hombre perfecto es a imagen y semajanza del Padre 1.
El Padre 1 crea el mundo animal, separado del hombre de luz. El mundo animal es bello, no es agresivo, no se desvastan entre sí por su supervivencia.

A continuación les pondré un párrafo donde el libro explica cómo era el hombre de luz y luego contínúo: ...¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? ¿Para qué estamos en la Tierra? ¿La supervivencia del alma es una mera creencia? ¿Hombres de diferentes latitudes inventaron eso del alma inmortal solo por su miedo a la idea errónea que se forjaron de la muerte? Estamos en el auge de la genética. Los clones de animales ya son algo casi cotidiano. Todavía imperfectos. El salto de esa ciencia también ingresó en los vegetales. La posibilidad de que haya caminado entre nosotros un clon humano, sin que lo advirtiéramos, es enorme. Y antes, en días muy lejanos, ¿hubo experimentos genéticos? La manipulación genética ¿signa nuestras raíces?

La respuesta del Padre 1: Me tomó 7 décadas, contadas en velocidad Luz, crear la Vida Animal Superior, que fue el prototipo que Menfor tomó para su propia creación, con lo cual los diseña a ustedes, basándose en las reglas de la vida animal superior, aplicándoselas. Es por ello que se parecen al animal. Lucifer quiso que el animal fuese tan inteligente como el hombre, por lo tanto eres una raza defectuosa, ¿no lo has observado?, tus rasgos y cuerpo se parecen a un animal. Observa al animal, sólo le falta hablar y se parece al hombre, ¿me sigues en lo que te digo? Observa.
Menfor crea al hombre con el engendro animal, no es mi Creación.
No podría ser tan sangriento, todo es sangre y carne, instintos bajos, ¿cómo podría crear lo que eres?....

Si bien les presento imagenes de la mitologia griega, es por que las reales son muy duras en cuanto a las deformaciones. Los griegos nos hablaban de lo mismo como un mito o cuento.



>>Miedo: La humanidad de siempre se manejó y se maneja a través del miedo. Observen a un animal. Para que obedezca se los castiga, se les impone el temor. No dista de lo que sucede con el hombre, donde se le inculcan de diferentes formas politicas religiosas y sociales, desde el nacimiento. >>Miedo y fe:  Es como pasar un río tormentoso entre lo que ves y lo que crees, ves el cauce violento y si intentas cruzarlo te puedes perder entre las aguas, y si te quedas inmóvil, morirás sin haber intentado saber qué hay del otro lado.Fe: ¿Cómo puedes intentar cruzar ese río sin tener fe en poder hacerlo?
Miedo: El río es peligroso y tu miedo ve el peligro, la fe no.


¿Qué es lo que más te impacta?, ¿la fé o el miedo?

El miedo es tangible, está allí, desde niño te inculcaron el miedo con gran énfasis, no obstante la fé no, ¿acaso le pusiste más fuerza a la fé que al miedo?


Cuando hayas vencido el temor limpiarás tu fe del polvo que la cubre de miedo. Los hombres, fueron durante siglos y siglos, por espejismos, falsos dioses, por la vida mundana y licenciosa, la mentira, la usurpación y… el miedo. Fuiste y eres esclavo de lo mismo que eres, fuiste semilla, plantaste semilla del mismo fruto.
El árbol de tu vida dio frutos amargos y antes de madurar han caído podridos de las ramas.



Es un segmento del libro: ... En la parte religiosa se inculca el miedo: “Sino obedeces, Dios te castiga”, leamos lo que nos dice el Padre 1 de esto:


>>Imagenes de la película The Passion of Christ.

...Es la representación morbosa de la energía divina entre el mal y el Hijo de Dios, ya que interrumpen con el formato del verdadero sentir.
Tú sientes que yo me meto con algo que es sagrado para ti, te molesta, dudas de este mensaje, dudas que viene de mí; pues estás recibiendo un impacto, por lo que no Soy Yo quien se mete con lo sagrado, lo hizo el mal en el hombre y puso en él mensajes de Mi hijo Jesús sombras de malicia en la oración y el signo de la muerte, ya que NO es la cruz la imagen de la muerte, sino el signo de la vida, vida de tu espíritu que vive en Mí... ¡NO es la muerte de Mi Hijo Jesús hecho Hombre!
Nunca el mal podrá matar la Divinidad de la Luz entre Padre e Hijo.

Usaron esa imagen de Mi representación en la Tierra para burlarse de Mi hijo, la cruz es la burla con Mi Sello que indica Mi Nombre, y representaron la muerte de Mi hijo como si dijeran... ”a Ti Todopoderoso, aquí tienes a Tu Hijo, la humanidad verá esta imagen y SABRÁ QUE ES LA MUERTE…”.
Es por ello que os digo, NO sigan adorando a falsos dioses...


(*) Fragmentos del libro Soy El Infinito, el Poder y la Gloria de Siri Vaquets

Este capítulo de la historia religiosa juega una parte muy importante en el manejo del miedo inculcado al hombre. Creo que si existió el hijo del Padre 1, pero no lo mataron de esta manera salvaje que nos hicieron creer. En el próximo capitulo haré más extensiva la historia de la llegada de Cristo. Respeto todas las creencias.
Continuará...

(*) Este texto posee fragmentos del libro Soy El Infinito, el Poder y la Gloria de Siri Vaquets.

lunes, 1 de marzo de 2010

Bienvenidos al mundo de Siri Vaquets


>>Les mostraré un mundo en donde vamos a poder discutir y opinar libremente: político, social, religioso, supersticiones, muerte, vejez, enfermedad, pobreza, riqueza, del bien, del mal, de la condición del hombre en esta tierra, las creencias, etcétera, etcétera.
Comenzaré por presentar una de mis obras con el prólogo de un periodista a quien le agradezco su interés y su elección por mi libro.


Prólogo:
Estamos ante un libro sorprendente. El lector podrá o no compartir sus postulados. Más allá de eso hay que admitir que contiene una nueva propuesta de la concepción del mundo, sobre nosotros, sus habitantes y una visión inversa, tanto de los virtuales hacedores de este planeta como del universo. Se lo puede leer con el más profundo escepticismo o pertrechado de cualquiera de los dogmas que nutren a las creencias en boga, las antiguas y las modernas.
Alguien, sin dudas, afirmará que su contenido es un delirio sometido al esquema de las letras. Otro caerá en el asombro, ya que internalizar, aunque sea por un momento la versión acerca de nuestro origen, según nos transmite la autora, es algo sobrecogedor. Y viene a la memoria, sin ser traída de los cabellos, la técnica evangelizadora del cura Brochero que les hablaba de Dios a nihilistas gauchos. Les decía: “Muy bien. Ustedes dicen que Dios no existe. Pero ¿Y si existe?” Con similar postulado puede accederse al contenido del volumen. Nada es cierto ¿Y si lo es? Para escribir estas líneas tuve en cuenta varias situaciones muy particulares. Una de ellas, la cantidad de libros vendidos de la primera edición, sin ninguna clase de apoyatura publicitaria ni de anuncios. Las personas lo veían en una mesa callejera de libros, volcaban su tapa, lo hojeaban y partían a leerlo. Muchas veces el parámetro venta no es indicador ni de calidad ni de nada. Valga el ejemplo de best sellers de entretenimiento o de horror que son expelidos por millones. Detrás de esos fenómenos, funciona una maquinaria de propaganda. Los espera, como a un Godot tonto, un público aficionado a esa literatura que no hará historia. En este caso ocurría algo distinto: lo descubrían. Se me presentó la ocasión de hablar con algunos de esos lectores. Algunos se mostraron muy sorprendidos. Jamás imaginaron ni leyeron que nuestro génesis podía ser tan distinto a los difundidos. Creyeron, o están tratando de aceptar, lo factible de que cualquier ser humano pueda entablar un diálogo coherente con Dios o con alguno de los seres que oficiaron de sus delegados en la tierra.
Y otra vez, parafraseando al cura Gaucho: perfecto. No se puede hablar con Dios ni con Moisés. Eso todos lo sabemos. ¿Y si se puede? Y ahí ocurre lo que el lector decide o cree en definitiva. Otras personas, estudiosas de corrientes distintas, de líneas esotéricas, por el propio bagaje de conocimientos en el tema avanzaron muy cautamente sobre los capítulos, todos imbuidos del don de la sorpresa, de la revelación. Consideraron que los textos provienen de la inspiración. “El lenguaje es muy refinado, por momentos muy elevado. Son palabras con plenitud espiritual” Otros sometieron al volumen a la más dura de las analogías. “Si se afirma en el texto la supervivencia de Cristo y lo confrontamos con el hallazgo de su supuesto sarcófago y de otro que sería de un hijo suyo hay que prestarle debida atención a lo dicho”
El punto referido a la clonación, tema actualmente en boga, es uno de los tópicos que escrutan quienes le bajan al libro el mecanismo de cierto análisis. “El simpático rostro de la oveja Dolly, el primer ser viviente clonado para nosotros, la imperfección de su cuerpo, su prematura vejez, la manipulación genética en la fecundación de humanos, en la generación de alimentos tal vez menos homogéneos pero más rendidores para las arcas de los productores (y ni tan siquiera paliativos del hambre generalizado) Los saltos en el tiempo y en la modificación posible del género humano que la clonación propone, hacen pensar. ¿Somos el producto de un antiguo experimento? como las voces que suenan en el alma de Siri Vaquets nos están diciendo:
Nuestra egolatría siempre nos dicta que constituimos el último eslabón de una cadena armónica. ¿Y si no es así? Si nuestros antecesores, un tanto fallidos como Dolly, son esos seres mitad humano mitad animales que aparecen en las mitologías de varios pueblos? Es más fácil pensar que la clonación nació con nosotros, los contemporáneos. Eso nos hace sentir más orgullosos.
Todo lo más importante, lo que cambió al mundo, el meteórico avance de lo que llamamos progreso, ocurrió de modo estallante en los últimos cien años. Hemos sido y somos testigos de los enormes avances de la ciencia, de los desastres que esos logros producen en manos inescrupulosas, en mentalidades belicistas. Nos hemos convertido en rehenes de quienes ostentan el manejo de esos hitos científicos. Recibimos de ellos la contaminación, la destrucción de ecosistemas, la amenaza constante de una guerra nuclear, la producción de armas químicas, desfoliadores. El proyecto que nos plantean quienes ejercen el dominio conlleva, además de su patronazgo con el que hay que ser obsecuente (si no se enojan) un creciente rumbo a la destrucción del mundo. Más o menos lo que ya se hizo, hace miles de años según dice Siri: romper lo mal hecho, las clonaciones muy defectuosas. ¿Será nuestro presente la continuidad de esa obra experimental, conato de creación perfecta?
Hay respuestas para todo. El que quiera buscarlas en la ciencia, en la antropología, el camino está abierto, si tenemos en cuenta algunas pistas, como los sarcófagos de Cristo y su hijo. Si se recurre a las Sagradas Escrituras encontraremos concordancias y simetrías. Hay mucho para mirar hacia atrás. Y también por delante. Y si no, más acá de la vuelta de la esquina, que es lo más cerca, el final del libro de Siri (que se puede contar, no es una película) dice: Me despido de ustedes con un mensaje de Mi Padre hacia sus hijos: Sólo verán la Luz aquellos que escuchen Mis Palabras, las cuales moran dentro de cada uno de ustedes.


Antenor Pertiaga

Continuará...