miércoles, 19 de junio de 2013

(Parte 2) Libro "Soy el infinito, el poder y la gloria en el universo" -Moisés y Un viaje con mi maestro Moisés-

(Parte 2)

Libro "Soy el infinito, el poder y la gloria en el universo" -Moisés y Un viaje con mi maestro Moisés-

Para comunicarse con la autora: sirivaquets@yahoo.com.ar

MOISES
                                         
Moisés fue el puente. El guía. Cumplió otra vez con su misión de conducir. Antaño a un pueblo hacia su destino de tierra prometida. Ahora  a mí y a quienes sigan sus palabras. Mi contacto con él no obedeció a ninguna invocación. Tampoco estaba pensando en su imagen, la que los íconos y el cine nos han brindado, ni en su nombre. Sentí resonar su voz en mi interior. Era algo impresionante y a la vez coherente. No se trataba de un sueño donde todo es posible. Me hallaba en estado de vigilia. No tenía fiebre. No había ingerido ningún tóxico. Mi equilibrio mental siempre fue estable. Era una voz que me invitaba a escuchar. Una puerta hacia interrogantes que muchos humanos llevamos con nosotros. De a poco me fui animando, primero a saber quién era el dueño de esa voz y luego a entablar ese diálogo que se me ofrecía.

UN VIAJE CON MI MAESTRO MOISÉS

Siento como si estuviera en el espacio y desde allí observo la Tierra... a todo el Planeta, junto a mi Maestro Moisés. No puedo evitar que se mezclen imágenes de épocas antiguas y actuales.
Por un instante siento que estoy desconcentrada, nerviosa, pero es más fuerte la necesidad de hablar a mi Maestro que me acompaña y me invita a observar el panorama.
Comienzo a ver a personas que carecen de sentidos, ellos no escuchan, sus brazos y piernas están caídos, como muñecos sin animación y de sus bocas sale fuego.
Veo a otros como envueltos en cápsulas de luz y energía resplandeciente y Divina. Éstos me dan la sensación de que están protegidos y emanan una resplandeciente aura de sabiduría.
No puedo evitar detenerme a mirar a otras personas que actúan como locos, caminan sin rumbo, como perdidos, agrediendo y pronunciando palabras dañinas a quienes están a su alrededor, como si estuvieran poseídos.
¡Se comportan como animales salvajes, se ven perdidos y oscurecidos, tratando de adueñarse energéticamente unos de otros...! Tengo la dolorosa sensación de imposibilidad para llegar a ellos, despertarlos, tocar su alma, calmarlos, trastocar tanta ignorancia y desamparo en Luz, amor, calma y entendimiento.
Mientras mi corazón se estruja ante semejante visión las energías me envuelven rápidamente en un abrazo de amor, sosteniéndome y fortaleciendo mi alma, dándome ánimos para poder seguir adelante.
Nunca imaginé que hubiera tanta cantidad de personas en ése estado, son como ejércitos, están por todos lados, pero las personas animalizadas superan en número a los deambulan como zombis.
En algunos de éstos últimos sobresale más una pequeña cápsula de energía y pregunto a mi Maestro a qué se debe y me contestó:
-   “Observa pequeña, esa prolongación energética significa que ellos están en vías de “crecer“. Pon atención en lo que te digo, a ti te atrae con más fuerza lo mundano, lo cruel, el poder y lo desafiante, ¿no es cierto?, esto causa un efecto fuerte y atrayente al ser humano en general, bajo estas pautas ustedes conviven a diario y es por ello que creen que es la única forma de vivir y no conciben otras.
Entiendo Maestro, le respondo mientras me doy cuenta que las personas que tienen la cápsula se mueven dentro del tumulto sin que los toque nadie o les haga daño las bandas oscuras que ondulan a su alrededor. Es como si fuera un escudo que los protege de la agresión exterior.
 Veo a personas que se acercan a otras y les susurraban al oído palabras dulces, embriagadoras, pero se sentía la energía oscura de la mentira y la trampa en ellas. Las personas encapsuladas no las escuchan, es más, tampoco se percatan de que alguien está a su lado.
Me dirijo a mi Maestro y le pregunto:
Es fantástico lograr esto, saber que estoy en medio de tanta oscuridad pero que no puede atraparme, contaminarme o engañarme, comienzo a no temerles, desde aquí sé que no me pueden hacer nada.
Yo sé que tú quieres que aprenda observando, pero una cosa es estar aquí y otra es estar en la Tierra  rodeada de tanta maldad y oscurecimiento.
Moisés a continuación me indica lo siguiente:
-  “Observa y aprende a reconocer las energías seguras, hay muchas de ellas en la Tierra, ve y reúnete con tus hermanos y hermanas y continúa trabajando. Te entregaré herramientas, no dudes de ellas, tus dudas representan el ataque de la oscuridad en ti”.
Si intentaras elevar tu conciencia no necesitarías desarrollar tanto trabajo para vivir.
Llegar al Supremo Creador es llegar a la Sabiduría plena donde no se conoce el sufrimiento, ni las necesidades, ni las enfermedades, ni las tragedias, desolación, soledad ni desesperación, nada de eso.


DIOS Y EL HOMBRE

El reino de los Cielos es de los niños, ¿por qué?
El niño es inocente, cree en sus padres, cree en todo lo que ellos le dicen.
Creen en su amor, nunca un niño va a dudar ni pensar mal de sus padres. ¿Ese niño está equivocado o a caso sus padres le van a mentir, traicionar, maltratar o le van a causar sufrimiento hasta matarlos?
¿Tú serías capaz de hacerle todo eso a tu hijo?, no, ¿verdad? No puedes ni siquiera pensarlo; ¿cómo entonces podemos creer que nuestro Padre Creador puede querer todo eso para nosotros?
Si vemos a nuestro hijo sufrir, vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para aliviar su sufrimiento, si tu hijo se equivoca, tú tratarás de llevarlo a la razón sin interrumpir su libre albedrío.
Si tu hijo se vuelve en contra tuyo y te maldice, te ignora, niega que seas su padre y busca una serie de teorías de existencia, como que viene del mono, de un zapallo o de cualquier circunstancia con tal de negar tu presencia... ¿te agradaría o sufrirías por su ignorancia de ver cómo se refugia en lo trivial y mundano?
Continúa... (Parte 3) 

esoterismo, universo, poder, gloria, siri vaquets, infinito

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